jueves, 26 de mayo de 2011

Queridos Amigos

             A muchos ya he tenido ocasión de contarles y para otros quizás sea una novedad.

            Hace algunos años, tratando de asumir un mayor compromiso social, comencé a participar en distintos espacios bastante conflictivos tratando de aportar un granito de arena.

            Fue así como me incorporé a la tarea que silenciosamente lleva adelante la Pastoral Penitenciaria de Rosario y ahí fui conociendo gente muy valiosa que comparte sus talentos en forma desinteresada para el bien de los demás. Luego comenzamos a trabajar en política y a lo largo de estos pocos años hemos logrado instalarnos como una voz distinta, muchas veces silenciada (por algunos medios) pero muy viva y vigente para muchos en la sociedad, que busca reinstalar y sostener los valores y principios que hacen a una sana convivencia en democracia y a un progreso basado en el absoluto respeto por la dignidad de la persona humana en todas su dimensiones y sin negociaciones de ningún tipo.

            En el 2009 nos presentamos a elecciones, siendo en esa ocasión -y al igual que ahora- la Dra. Verónica Baró Graf candidata a concejal de la ciudad de Rosario, y obtuvimos 16000 votos, cifra que si bien no alcanzó para lograr el objetivo de obtener una banca en el Concejo, sí nos sirvió para valorizar nuestro esfuerzo y seguir trabajando aún con más entusiasmo.

            En este marco, he asumido la importante responsabilidad de presentarme como candidata a Senadora del Partido Demócrata Cristiano, en el convencimiento que solo leyes justas, coherentes con los principios de jerarquía constitucional que informan nuestro derecho, orientadas al crecimiento económico y mayor desarrollo de todos (y no de un grupo o personas privilegiadas), basadas en el conocimiento del universo jurídico argentino (y no leyes oportunistas, de conveniencia o atentatorias del orden constitucional) serán las que ayuden al verdadero desenvolvimiento que nuestra provincia -y nuestro país- necesitan, sentando bases ciertas que serán punto de partida para las generaciones futuras.

            Sé que hay muchas personas dispuestas a unirse a este proyecto y por eso los quiero invitar a sumarse, no sólo con su voto sino también con su valioso aporte de sus talentos y conocimientos.

            Gracias por haber leído estas palabras y a los que nos acompañen en la propuesta un último pedido y es que ayuden simplemente reenviando este mensaje a sus amigos o familiares, dando así a conocer nuestra opción.

            Desde ya, quedo a su disposición para cualquier inquietud que quisieran hacerme llegar. Los saludo muy cordialmente.
                                                                                    Gabriela I. Quadri